La empresa argentina de equipos de energía renovable IMPSA espera aumentar en un 55 por ciento sus cartera de proyectos pendientes hasta 7.000 millones de dólares en el 2012, impulsada por cuatro nuevas plantas hidroeléctricas en Brasil y otros países de la región.
Lucas Pescarmona, director de operaciones de IMPSA, anunció que proyecta ventas por entre 1.700 y 2.000 millones de dólares en el 2012. Dos de los proyectos hidroeléctricos con los que IMPSA espera aumentar sus órdenes son en Brasil y otros dos en otros países de América Latina. IMPSA ampliará en el 2012 su capacidad de producción con la construcción de una segunda fábrica de generadores eólicos en el estado brasileño de Río Grande do Sul.
IMPSA tiene actualmente una fábrica de equipos eólicos en el estado de Pernambuco, en el nordeste de Brasil, y está invirtiendo en la construcción de otra planta de turbinas hidroeléctricas para abastecer la mega represa amazónica de Belo Monte y otros proyectos en la región. Un 60 por ciento de los clientes de IMPSA está en Brasil. El director operativo de IMPSA prevé que las oportunidades en Brasil y América Latina vuelvan más agresiva la competencia de las empresas europeas que han perdido mercados por causa de la crisis.